No sólo ha sido el «boom» de las cervezas artesanales, sino también lo son las casas de Hamburguesas caseras.

El nombre tiene una connotación pronunciaría y divertida, la idea de los dueños parte de cuando eran más jóvenes y luego de salir por la noche se decían entre sí, “Vamos por una Amburguer”?. Así nace esta nueva forma de nombrar a la hamburguesa. Queríamos que la identidad sea estructural, funcional y deliberadamente simple, la marca mantiene el foco en la comida y quisimos que así fuera sin caer en diseños de hamburguesas chorreantes.

La escala y la implementación son factores importantes en el impacto de éste diseño, amplifica su voz y pronunciamiento. Flexible, ruidosa y agradablemente burlona, ​​su intensidad provoca una respuesta correcta.

Diseños económicos en su mayoría a un sólo color, brindan aplicaciones monocromáticas simples y al mismo tiempo potentes, logrando así el objetivos de cuidar las cuentas dado su reciente inauguración.